domingo, 27 de mayo de 2012

El Espíritu Santo en la Iglesia

Pentecostés no se refiere solamente al propio ser individual, sino también a la realización y al crecimiento de la Iglesia. Pentecostés es el nacimiento de la Iglesia.

Cuando el Espíritu Santo llega a las personas, las une, hace posible una comunidad abierta para todo aquel que busca y pregunta. Se establece una comunidad que rompe su estrechez y se transforma en levadura del mundo. La persona completa su realización recién cuando se introduce en la comunidad, y en comunión pone manos a la obra que Dios ha dispuesto para todos nosotros: hacer este mundo más humano, constituirlo y formarlo a la voluntad de Dios e impregnarlo del Espíritu de Dios.

La Iglesia es la comunidad de aquellos que juntos dan testimonio para la resurrección de Jesús. Allí donde las personas carecen de esperanza, donde la oscuridad de la muerte parece triunfar sobre la vida, ella debe testimoniar el triunfo de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio, la posibilidad de resurrección en medio de la muerte.


Anselm Grün