miércoles, 5 de mayo de 2010

Muestra de Cine Social en Concordia




En la ciudad de Concordia, Entre Rios, estuvimos compartiendo con jóvenes de Colegios secundarios de esta ciudad, reflexionando juntos y aprendiendo sobre la trata de mujeres con fines de explotación sexual.

La actividad se realizo en marco de la 1º Muestra de Cine Social de Concordia y convocó a más de 700 jóvenes de diferentes colegios que vieron la película "Nina" de Sofía Vaccaro, que muestra historia de 2 chicas, una de Misiones y otra de Paraguay que son engañadas y terminan siendovíctimas de la trata.

Luego de la película reflexionamos juntos y juntas sobre este tema, intentamos ver como hacer para prevenir esto, y como lograr nuevos vínculos para que no haya explotación ni sometimiento de los hombres sobre las mujeres, porque como decimos siempre "si hay oferta de prostitución es porque hay demanda"

Los jóvenes de Concordia conocieron también por 1º vez la Congregación de las Hermanas Oblatas y como una parte de la Iglesia se preocupa y ocupa de este tema y busca asistir a las víctimas y trabajar por la prevención.













"VALORES" en el Jardín del Schönthal


La Seño Adriana nos acercó estas lindas fotos y nos contó del trabajo que vienen haciendo los nenes y nenas del jardín.
Gracias por compartir y sigan adelante!!!



Las Salitas Naranjas de 4 años del Colegio Schönthal del barrio de Flores comenzamos a trabajar un proyecto sobre “Valores” y para empezar, estuvimos conociendo más acerca a la Madre Antonia y su pedagogía. Observamos diapositivas, investigamos sobre la historia de su vida e ingresamos al Blog- Pastoral Juvenil y Vocacional Oblata y allí escuchamos la “Historia del Pichoncito de Jerez”.
Este cuento nos permitió entender el significado de la palabra “AYUDAR” y pensar que cada uno de nosotros somos también como el pichoncito de Jerez, que necesita la ayuda de los amigos y los adultos que nos quieren para poder aprender a volar.

domingo, 2 de mayo de 2010

Padre José María Benito Serra


José María Benito Serra Julia, nace el 11 de mayo de 1810, en Mataró, España. Hijo de José Serra Fuster y Teresa Juliá. Al día siguiente recibe el sacramento del bautismo.


A los 17 años, toma el hábito en la Orden Benedictina del Monasterio de San Martín, en Santiago de Compostela, y el 21 de diciembre de 1828 realiza su profesión solemne.

El 18 de marzo de 1835 recibe la ordenación sacerdotal. Siete meses más tarde se dicta el decreto suprimiendo todas las órdenes monásticas en España, viaja entonces a Italia, donde llega el 1º de noviembre de 1935 al monasterio benedictino de la Sma. trinidad de Cava (Nápoles).


Acrecienta y fortalece su ilusión por las misiones y en 1845 parte rumbo a Australia junto a varios misioneros y catequistas. Dos años más tarde desde Roma, se promulga un decreto que lo nombra primer obispo de Puerto victoria.


En marzo de 1849, en Madrid se produce el encuentro con Antonia María de Oviedo, institutriz de las infantas, en casa de la reina madre. Isabel II le otorga la Gran Cruz de la Real Orden de Isabel la Católica. El 7 de agosto del mismo año es nombrado Obispo coadjutor de Perth con el título de Daulia.

El 8 de julio de 1854, asiste en Roma, a la definición del dogma de la Inmaculada concepción de la Bienaventurada Virgen María.


Años más tarde, en 1860 el Obispo de Daulia, presenta su renuncia al obispado de Perth, recién el 21 de septiembre de 1862 Pío IX acepta su dimisión. Regresa a Madrid, España.


En el mes de mayo de 1864, comienza a visitar el Hospital San Juan de Dios, situado en el nº 60 de la calle Atocha, visita y confiesa a las mujeres en situación de prostitución, enfermas y moribundas. Surge la necesidad de hacer algo por esas mujeres y para ello invita a Antonia María de Oviedo y Schönthal. Si todas las puertas se les cierran ellos mismos les abrirán una.


El 1º de junio de 1864, se abre el primer Asilo de Ntra Sra. Del Consuelo, en Ciempozuelos, para mujeres arrepentidas. Luego de mantener encendida la llama del Espíritu, apremia el llamado a crear una Congregación Religiosa que se proponga como único fin el acompañar a las mujeres en situación de prostitución. Así el 2 de febrero de 1870 Antonia María de la Misericordia viste el hábito de la comunidad de Oblatas del Santísimo Redentor.


Solicita al P. Maurón, P. Gral de los Padres Redentoristas, el diploma de Oblato del Santísimo Redentor y el 2 de marzo de 1885 , se expide en Roma el documento.


En septiembre de 1885, recibe la orden de no confesar y de no vivir en las casas de las Oblatas, no se defiende y marcha al Desierto de as Palmas, a un monasterio de los Carmelitas. Allí permanece hasta el 8 de septiembre de 1886, fallece antes de que la Madre Antonia llegara con el indulto del Santo Padre.


Ocho años más tarde, el 4 de junio de 1894, se realiza la exhumación de sus restos constatando que su cuerpo está incorrupto. Es llevado del Desierto de las Palmas a Ciempozuelos.


En un solemne funeral se trasladan sus restos al panteón preparado para él, en la capilla de la Casa Madre de la congregación de Hnas Oblatas del Santísimo Redentor, el día 7 de junio de 1894.