miércoles, 16 de septiembre de 2009

Una propuesta humanizante


Las Hnas Oblatas del Stmo. Redentor tenemos para compartir la herencia de una historia que comenzaron a tejer M. Antonia y P. Serra, y la experiencia personal de cada una de sentirnos llamadas por Jesús, desde distintas realidades, convocadas a formar una familia y enviadas a compartir la Buena Noticia con las mujeres en contexto de prostitución.
La vocación que hemos recibido nos hace especialmente sensibles a las injusticias en las que están inmersas tantas mujeres, y buscamos ofrecer alternativas humanizadoras desde la misericordia, la solidaridad, la alegría y la gratuidad que son rasgos característicos de nuestro ser oblatas. (C.G.2001-1-)
Apostamos por la vida aún cuando diariamente sentimos y palpamos situaciones de muerte; creemos que otro mundo es posible y confiamos en el Dios de la Vida.

Queremos responder a los desafíos que se nos presentan con imaginación creadora y transformadora (C.P.2005 pag.8); por eso el aporte de la juventud con su espontaneidad y la sensibilidad a las distintas realidades de nuestro tiempo, y con una mirada global, propias de la cultura de este tiempo, pueden potenciar nuestras búsquedas de incidir en las causas que generan la prostitución y en la constante revisión y actualización de las formas en que realizamos las tareas de Misión (C.G.2001-4-).


La pedagogía que Madre Antonia nos propone es la del Amor. Como el Buen Pastor, como el abrazo del Padre Misericordioso, como Jesús junto al pozo ayudando a descubrir el don de Dios a la Samaritana, nos propone acercarnos con reverencia a la mujer, con cariño, con cuidados, con amor…

Que es la Pastoral Juvenil y vocacional Oblata?


Las Hnas Oblatas del Equipo de Pastoral juvenil y vocacional dedicamos nuestro tiempo a acompañar a jóvenes que buscan el Sueño de Dios en sus vidas y hacer la voluntad de Dios.


Sabemos que desde su pensamiento, antes de nacer, Dios nos acollaró un sueño y por eso durante esta vida una nostalgia infinita nos acompaña y nos anima a buscar incanzablemente para descubrir ese sueño, un sueño que siempre nos lleva a la felicidad.


Por eso sabemos que hay un momento para cada una y cada uno en que ese sueño alza la voz y nos llama. Hay que estar atentos/as para saber percibir este llamado y ser valientes para dar una respuesta.


¿Pero qué responder si no se bien cual es ese sueño para mi?


Es importante acompañarnos en este tiempo, discernir, y buscar por donde...

Lleva tiempo... pero es una aventura apasionante... descubrir el Sueño de Dios para tu vida.


Nosotras estamos dispuestas a compartir esta búsqueda con vos.

Te invitamos a abrir los oídos del corazón y escuchar su llamado.